Una sola manga, capa lateral que cae con todo el peso de la seda, y una abertura que camina contigo sin que tengas que pensarlo. Lunares, de los que se ven desde lejos.
El top para la puesta de largo de un proyecto propio, o para esa cena de fin de año de la empresa en la que esta vez sabes que hablarán de ti por el look y no por tu última presentación.